Día Nacional del Médico Clínico

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¿Qué es la Medicina Clínica/Medicina interna?

Siguiendo a Bean, Beeson, Reyes y otros autores, definiremos a la Medicina Interna como “la Especialidad Médica que se dedica a la atención integral del adulto enfermo en todas sus etapas cronológicas (desde la adolescencia a la vejez), enfocada en el diagnóstico y tratamiento no quirúrgico de las enfermedades que afectan a sus sistemas y órganos internos y a su prevención, promoviendo y protegiendo su salud, curando cuando es posible y siempre cuidando y acompañando al paciente en el proceso de salud-enfermedad hasta el final de la vida, procurando incorporar los progresos de las Ciencias”.

El médico clínico/Internista deberá promover y desarrollar:
• Asesoría y supervisión del sistema de Salud.:
• Tareas de prevención, promoción y rehabilitación (junto con Médicos Generalistas y de Familia).:
• Optimización de la atención y la utilización de los recursos.:
• Coordinación entre las diferentes Especialidades.:
• Diagnóstico y tratamiento de pacientes complejos, críticos, polimedicados, con enfermedades multiorgánicas o indiferenciadas (sin diagnóstico definido).:
• Colaboración en Emergencias y Unidades de Cuidados Intensivos.:
• Cuidado continuo del paciente, control de síntomas y apoyo en enfermedades terminales.:

En la actualidad uno de los más grandes desafíos para el médico clínico es enfrentar la epidemia silenciosa que están produciendo a nivel global las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT).

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la carga de ECNT para la región de las Américas supone:
● Las enfermedades crónicas no transmisibles son la principal causa de morbilidad, mortalidad y muerte prematura en la Región de las Américas; en el 2012 se les atribuyó el 75% de todas las defunciones. La OMS calcula que hasta el 2012, 200 millones de personas en la Región padecían una o varias ENT y más de 5 millones habían fallecido a causa de una de estas enfermedades. En la Región, la probabilidad de morir a causa de una de las cuatro ENT principales en las personas de 30 a 70 años de edad es del 15%. Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, fueron la causa del 82% de las muertes debidas a las ECNT.
● El rápido aumento de las ECNT está causado por una combinación de factores, entre ellos, el envejecimiento poblacional, la pobreza persistente y los cambios generalizados en el comportamiento humano, que a su vez se relacionan con la disponibilidad cada vez mayor de los productos poco saludables y su promoción intensiva, la globalización comercial y de los mercados de consumo, el costo relativamente elevado de los alimentos saludables o el difícil acceso a ellos, la marginalización de la alimentación tradicional, la urbanización acelerada, la automatización de muchas actividades y la falta de conciencia de los efectos perjudiciales de dichos factores de riesgo.
● Cuatro factores de riesgo ocasionan la mayor parte de las muertes y discapacidad evitables: alimentación poco saludable, consumo de tabaco, consumo nocivo de alcohol e inactividad física. Estos riesgos son generados por los seres humanos y pueden ser revertidos por los seres humanos.
● Dos factores de riesgo, la alimentación poco saludable y la inactividad física, son las principales causas de la obesidad, una de las grandes epidemias mundiales de finales del siglo XX y principios del siglo XXI. Más de 2.100 millones de personas —casi el 30% de la población mundial— tienen sobrepeso o son obesas. La obesidad, que es prevenible, actualmente es la causa de cerca del 5% de todas las defunciones a escala mundial. Si su prevalencia sigue la trayectoria actual, casi la mitad de los habitantes adultos del mundo padecerán sobrepeso u obesidad en el 2030.

La OMS se propone una “Meta mundial de 25 % de reducción en la mortalidad prematura para el 2025”. En este desafío, el médico clínico es la pieza fundamental para alcanzar dicha meta, por la actividad de promoción y prevención de la salud que el clínico desarrolla en su quehacer diario en el consultorio.



La realidad en nuestro País
Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.

En nuestro país, los números se asemejan a los encontrados a nivel mundial y latinoamericano.

Las ECNT constituyen más del 60% de las muertes en la Argentina. Nuestro país ha comenzado el proceso de transición epidemiológica a mediados del siglo XX, disminuyendo progresivamente la mortalidad por enfermedades transmisibles y dando paso a una mayor proporción de muertes de causas no comunicables. Las ECNT no sólo son las principales causas de mortalidad, sino también la principal causa de años potenciales de vida perdidos como ocurre en el resto de Latinoamérica.

Lejos de revertirse, esta situación se agravará hacia el futuro de no tomar conciencia y medidas efectivas que puedan torcer este rumbo sin freno, hacia un abismo seguro.

También en nuestro país las ECNT se asocian a una significativa carga de enfermedad y necesidad de utilización de recursos sanitarios. El mayor incremento de las ECNT se verá en los próximos años, justamente en países en vías de desarrollo. Se espera que para el año 2020 un 75% del total de las muertes se atribuible a este tipo de entidades en la Argentina.

Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) existe una alta prevalencia de factores biológicos de riesgo cardiovascular en nuestro país: la mitad de la población tiene exceso de peso, un tercio tiene hipertensión arterial, 28% colesterol elevado y 12% diabetes.

El sobrepeso y la obesidad, relacionados con la alimentación no saludable y el sedentarismo, son muy prevalentes en nuestro país. El sobrepeso explica el 58% de la diabetes, 21% de la enfermedad coronaria y entre 8 a 42% de diversos cánceres como endometrio, mama, próstata y colon. Además se asocia con mayor uso de recursos del sistema de salud y fuera de él (por ejemplo ausentismo laboral).

La hipertensión arterial es uno de los principales motivos de consulta y tratamiento en nuestro país y causa el 17% de las muertes totales. Explica el 62% de la enfermedad cerebrovascular y el 49% de la enfermedad coronaria. La presión arterial, aun dentro de niveles considerados normales, presenta una relación continua con los eventos cardiovasculares. Las dificultades de accesibilidad al sistema de salud, subdiagnóstico de presión arterial elevada, y aún en las personas identificadas la dificultad en el control de la presión arterial hacen más importante la implementación de intervenciones poblacionales para su prevención y control.


El colesterol es un importante factor de riesgo cardiovascular que explica el 59% de la enfermedad coronaria, el 18% de la enfermedad cerebrovascular y el 8% de todas las muertes.

La diabetes es responsable del 15% de los eventos coronarios y el 13% de las diálisis crónicas. Predice de manera importante la mortalidad prematura, que ocurre principalmente por enfermedad cardiovascular e insuficiencia renal.

De igual modo los principales factores de comportamiento determinantes de los anteriores: un tercio son fumadores, la mitad están expuestos habitualmente al humo de tabaco ambiental, poco menos de la mitad agregan sal en sus comidas y tienen bajo nivel de actividad física.

El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable que produce más de 40.000 muertes anuales en la Argentina, 800.000 años de vida saludables perdidos.

En cuanto a la alimentación, la ingesta inadecuada de frutas y verduras se estima que ocasiona el 19% de los cánceres del tubo digestivo, 31% de la enfermedad coronaria y 11% de la enfermedad cerebrovascular. El incremento del consumo de grasas poliinsaturadas puede prevenirlos. La ingesta de sodio constituye uno de los principales determinantes del aumento de los valores de la presión arterial a nivel poblacional. Existen diversos estudios que relacionan la ingesta de sodio con eventos cardiovasculares a nivel poblacional.


En Argentina se consumen 11 gramos de sal por habitante por día, más del doble de lo recomendado por la OMS. Se sabe que más del 80% proviene de los alimentos procesados por lo cual resulta indispensable reducir el contenido de sal de los mismos. Además, el 45,2% de la población le agrega sal a las comidas luego de la cocción.-

El consumo de alcohol es una de las principales causas de carga de enfermedad en nuestro país. Las consecuencias del consumo pueden ser agudas: accidentes, violencia doméstica; o crónicas: enfermedad hepática, enfermedad cardiovascular, cáncer, problemas psicosociales. En Argentina se estima que el 37% de los accidentes de tránsito en hombres y el 47% de los homicidios y agresiones son atribuibles al alcohol.


En conclusión, los resultados de la ENFR reafirman la relevancia de las ECNT y sus FR para la salud poblacional en Argentina. Las acciones de prevención y control deberán intensificarse, requiriendo además un cambio de paradigma para lograr resultados favorables. Este cambio implica que las ECNT sean consideradas como una problemática de toda la sociedad, determinada por fuerzas ajenas al sector salud. La inclusión de estos determinantes, así como el trabajo conjunto de los actores sanitarios, de distintas áreas de gobierno, del sector privado y de la sociedad civil, permitirá revertir la realidad de las ECNT en Argentina.