Rosácea: tipos, reacciones y qué hacer si la tienes.

¿Que es la Rosácea?

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta principalmente el rostro. Se manifiesta por enrojecimiento persistente, vasos sanguíneos visibles, brotes similares al acné y, en algunos casos, engrosamiento de la piel o afectación ocular. Aunque no es contagiosa, puede tener un impacto significativo en la calidad de vida.

Tipos de rosácea

Existen diferentes formas clínicas de rosácea, que pueden superponerse:

1. Eritemato-telangiectásica: enrojecimiento facial persistente (especialmente en mejillas y nariz) y vasos sanguíneos visibles (telangiectasias).

2. Pápulo-pustulosa: similar al acné, con brotes de granitos y pústulas, pero sin puntos negros.

3. Fimatosa: engrosamiento de la piel, sobre todo en la nariz (rinofima), más común en hombres.

4. Ocular: afecta los ojos, con síntomas como enrojecimiento, sensación de arenilla, sequedad o incluso blefaritis.

Factores desencadenantes

Los síntomas de la rosácea pueden empeorar por ciertos factores, que varían según cada persona:

● Exposición al sol y al calor;

● Cambios bruscos de temperatura;

● Bebidas alcohólicas (especialmente vino tinto);

● Comidas picantes o calientes;

● Estrés emocional;

● Ejercicio intenso;

● Productos cosméticos irritantes.

Tratamiento

Si bien no tiene cura definitiva, la rosácea puede ser controlada eficazmente. El tratamiento depende del tipo y la severidad:

● Cuidados diarios: limpieza suave, fotoprotección diaria (FPS 50+), evitar irritantes.

● Tópicos: metronidazol, ivermectina, ácido azelaico, brimonidina (según tipo de rosácea).

● Orales: antibióticos como doxiciclina en dosis bajas (efecto antiinflamatorio).

● luz pulsada intensa: útil para reducir el enrojecimiento y las telangiectasias. Nuestro hospital dispone de una unidad de cuarta generación: Luz pulsada Solari.

● Tratamiento ocular: lágrimas artificiales, higiene palpebral, antibióticos si es necesario, luz pulsada intensa.

¿Cuándo consultar a un dermatólogo?

Es importante consultar si:

● Hay enrojecimiento persistente que no mejora con el tiempo.

● Aparecen granitos o brotes en el rostro que no responden a tratamientos comunes.

● Hay molestias oculares frecuentes sin causa clara.

● La rosácea afecta la autoestima o calidad de vida.

Servicio de Dermatología