Día Mundial de la Nutrición

El 28 de mayo se celebra el Día Mundial de la Nutrición, ciencia que estudia los temas relacionados con la alimentación tales como: características de los alimentos, la composición nutricional, los principios nutritivos, el comportamiento y la acción de los mismos en el organismo.

Se celebra desde el 2002, con el objetivo de mejorar los hábitos alimentarios actuales de la población mundial ya que coexisten por un lado enfermedades por carencia, como la desnutrición; y por exceso como la obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles ECNT (HTA, Dislipemia, DBT2, enfermedades cardiovasculares).

La Educación Alimentaria Nutricional (EAN) es definida como un proceso multidisciplinario que abarca la transferencia de conocimientos nutricionales, el desarrollo de actitudes y la modificación de prácticas alimentarias para la promoción del buen estado de salud y nutrición del individuo o grupo.

Una de las herramientas creadas a nivel Nacional para la realización de la EAN son las Guías Alimentarias para la Población Argentina, representada por un plato saludable y mensajes con recomendaciones para vivir con salud:

  • Incorporar a diario alimentos de todos los grupos y realizar al menos 30 minutos de actividad física.

  • Realizar las 4 comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena). Comer tranquilo, en lo posible acompañado y moderar el tamaño de las porciones.

  • Elegir alimentos preparados en casa en lugar de procesados.

  • Beber a lo largo del día agua, no esperar a tener sed para hidratarse.

  • Consumir a diario 5 porciones de frutas y verduras en variedad, tipos y colores. Su consumo diario disminuye el riesgo de padecer obesidad, diabetes, cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares.

  • Reducir el uso de sal y el consumo de alimentos con alto contenido en sodio. Cocinar sin sal, limitar el agregado en las comidas. Disminuir el consumo de sal previene la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, y renales.

  • Limitar el consumo de bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal. Limitar el consumo de bebidas azucaradas, golosinas, amasados de pastelería, productos de copetín, manteca, margarina, crema de leche.

  • Incluir diariamente lácteos descremados (leche, yogur, quesos).

  • Al consumir carnes extraerle la grasa visible, aumentar el consumo de pescado y e incluir huevo.

  • Consumir legumbres, cereales preferentemente integrales, y papa, batata, choclo. Combinar legumbres y cereales es una alternativa para reemplazar la carne en algunas comidas.

  • Utilizar aceite crudo como condimento, frutas secas y semillas.

Recordar que “el placer de las cosas se encuentra en las pequeñeces no en la abundancia”.

Servicio de Alimentación HPC